ESCULTURA ÓPTICA (ESP) 2013
Esta pieza fue producida bajo requerimientos esculturales y en contextos clásicos para una institución especifica.
La propuesta fue presentar una pieza escultórica, desde ahí comencé a reflexionar sobre qué significaba hacer una pieza escultórica en el siglo XXI.
A partir de esas reflexiones llegue a la conclusión que el espacio que antes era tomado por la escultura ahora era ocupado por la imagen, de esta forma la imagen representa y es el espacio en sí mismo.
En este trabajo he tomado La piedad de Miguel Angel (1499) y la he convertido en una imagen anáglifo (azul y rojo) Esta pieza busca generar conflicto entre la imagen, el volumen y el espacio que ocupan los objetos, por ello encuentro relevante tomar un icono escultórico como referencia.
Esta forma clásica de la escultura, que es tal vez una representación de lo que podríamos entender como belleza, es mi punto de partida y utilizo lo anteriormente descrito como excusa para reproducirla. La pieza tiene dos niveles, que son de carácter participativo y con cierta carga manipulativa de la imagen. La pieza fue presentada sobre el vértice de una pared, por lo tanto la imagen que de por si es triangular genero una perspectiva más evidente, de este modo cuando la observaban se volvía mucho más real.
Antes de ingresar a la sala, los espectadores recibían unos lentes anáglifos.

 OPTICAL SCULPTURE (ENG) 2013
This piece was produced under sculptural requirements, based on a classical style, for a specific institution.
The initial idea was to present a sculptural piece. From there, I began to reflect on what it means to create a sculptural piece in the twenty-first century.
Based on those reflections, I arrived at the conclusion that the space previously occupied by sculpture is now filled by the image. In this way, the image represents and is the space itself.
n this work, I have taken Michelangelo’s La Pietà (1499) and turned it into an anaglyph (blue and red) image. This piece seeks to establish a conflict between the image, volume, and the space occupied by objects. It is for this reason that I found it relevant to use such an iconic sculpture as a reference point.
This classical form of sculpture, perhaps a representation of what we understand by “beauty,” is my point of departure, and I use the foregoing as an excuse to reproduce it. The piece works on two levels, both participative, with a certain degree of manipulation of the image. The piece was presented in a corner between two walls. As such, the image, which is already triangular, created a more evident perspective. When it was observed, it became much more real.
Before entering the room, spectators were given anaglyph glasses.

 

piedad muestra
PIEDD 2